Demonios
La posesión demoníaca arrastró a María Magdalena casi a la locura. En su desesperación clamó al Dios de lo Imposible. Ningún alma que busca consuelo es ignorada por Jesucristo, la Gran Esperanza.
La posesión demoníaca arrastró a María Magdalena casi a la locura. En su desesperación clamó al Dios de lo Imposible. Ningún alma que busca consuelo es ignorada por Jesucristo, la Gran Esperanza.