El asedio de Jerusalén
El asedio de Jerusalén se recuerda sobre todo por los horrores de la hambruna que lo acompañó. Miles de personas murieron de hambre y enfermedad, mientras que los que lucharon por sobrevivir lo hicieron a un precio terrible. Los maridos se volvían contra sus mujeres, las madres canibalizaban a sus hijos y la gente recurría a comerse sus zapatos.
