El sello de Dios
El “remanente” descrito en Apocalipsis representa a quienes guardan los mandamientos de Dios y poseen el testimonio de Jesús. Este mensaje profético enfatiza el servicio, la abnegación y la responsabilidad personal de cada creyente. Más allá de delegar nuestra misión, estamos llamados a compartir el evangelio, cuidar a los necesitados y honrar a Dios con nuestros dones. La observancia del sábado destaca la fidelidad al Creador, recordándonos su poder y amor. Además, los diezmos y las ofrendas son una forma de expresar gratitud, apoyando la obra ministerial. La reforma de salud, incluida la alimentación basada en el ideal divino, fortalece nuestro cuerpo y mente para discernir el bien y el mal. Como parte del remanente, buscamos practicar la medicina misionera, sirviendo a otros en tiempos de crisis y viviendo el carácter de Cristo cada día. La música, la recreación y el entretenimiento deben elevarnos espiritualmente, evitando lo que nos separa de Dios. En un mundo digital que a menudo promueve la inmoralidad, ser selectivos en lo que consumimos es esencial para mantenernos firmes en los principios bíblicos. Este enfoque integral abarca desde la comunión constante hasta la acción práctica, siempre con la mirada puesta en la segunda venida de Jesús.
