En los brazos de papá
Jorvi Rodríguez creció en un peligroso barrio de Barquisimeto, Venezuela, donde la economía familiar dependía de actividades ilegales como la venta de drogas y el tráfico de armas. Pasó por muchas dificultades en su vida, a través de distintas experiencias aprende la importancia del perdón que proviene de Dios, para sanar las heridas del alma. Su historia es un testimonio de resiliencia en medio de la adversidad y del poder de Dios para transformar una vida.
