Extraordinario maestro
Andrés llegó a entender que aunque él no tuviera mucho que ofrecer (solo cinco panes y dos peces), su extraordinario Maestro podía multiplicarlo para alimentar a miles de personas.
Andrés llegó a entender que aunque él no tuviera mucho que ofrecer (solo cinco panes y dos peces), su extraordinario Maestro podía multiplicarlo para alimentar a miles de personas.