Llegando al centro de trabajo
Nuestra voluntad de ayudar al prójimo no es suficiente. Poner nuestros planes en las manos de Dios y dejar que sus milagros sorprendan nuestra vida, es necesario. Misión Lacandona.
Nuestra voluntad de ayudar al prójimo no es suficiente. Poner nuestros planes en las manos de Dios y dejar que sus milagros sorprendan nuestra vida, es necesario. Misión Lacandona.