Señor ¡Sálvame!
Así como necesitamos alimentos para sostener nuestra fuerza física, también necesitamos a Cristo, el pan del cielo, para mantener la vida espiritual y para obtener energía para hacer las obras de Dios.
Así como necesitamos alimentos para sostener nuestra fuerza física, también necesitamos a Cristo, el pan del cielo, para mantener la vida espiritual y para obtener energía para hacer las obras de Dios.