Vindicado
Dios ya te ha invitado a que te sientes a disfrutar en la mesa del Rey celestial. Puedes estar seguro. Y descubrirás que cuando recibes la inmerecida gracia de Dios, te nacerá el deseo de compartir esa gracia con otros.
Dios ya te ha invitado a que te sientes a disfrutar en la mesa del Rey celestial. Puedes estar seguro. Y descubrirás que cuando recibes la inmerecida gracia de Dios, te nacerá el deseo de compartir esa gracia con otros.